Ayer por la mañana nos levantamos para descubrir una etérea bruma flotando sobre los campos y bosques de Nurburg. Una fina llovizna añadió tensión atmosférica mientras nos preparábamos en anticipación al enfrentamiento de Sumukito contra Nurburgring.
El sonido de los motores revolucionados nos daba la serenata cuando los coches pasaban frente a las ventanas del hotel demasiado tentadoramente para Fernando y Vanessa, cuyo turno era pocas horas después. Durante el obligatorio desayuno de tres platos nos encontramos con el legendario piloto alemán, Hans Stuck, en la barra de zumos – ¡y hasta Nike sabía quién era! ;-)
Tras una detallada explicación de lo que pretendíamos hacer con el CR-Z por parte de nuestro experto en el circuito, Fred, Fernando y Vanessa fueron al Museo de Nurburgring para empaparse del máximo de conocimientos sobre este histórico circuito. Mientras tanto, Claudio se dedicó a colocar tantas cámaras como fuera posible en el CR-Z (el recuento final fue de 7 cámaras). En un momento dado llegamos a preguntarnos si Fernando y Vanessa iban a caber en el coche; no hay que subestimar nunca la inquebrantable dedicación de nuestro maravilloso director para conseguir la mejor imagen desde cualquier ángulo imaginable.
La comida fue un manjar de wiener schnitzel — salvo para los vegetarianos, a quienes se les negó el delicioso plato de patatas fritas con tortilla por falta de huevos y tuvieron que conformarse con el tradicional plato de patatas fritas con ensalada. Tras tan espectacular manjar nos dirigimos a la entrada de Nurburgring para asistir a los consejos de seguridad que un tipo llamado ni más ni menos que Schumacher impartió a Sumukito. El Sr. Schumacher señaló que el circuito es una carretera pública normal y que en todo momento se ha de circular por la derecha. Claro… ¡porque cuando vas a 200 km/h te vas a poner a pensar en el código de circulación!
Cuando terminó la demostración sobre seguridad, llegó la hora de tomarse un buen helado de Ben & Jerry en el Devil”s Diner — está claro que ésa es la comida de los campeones. Los nervios de Sumukito empezaron a hacerse evidentes cuando vimos los supercoches preparados para quemar goma en el circuito. Fernando encontró incluso un CR-X en la cola — el mismo modelo que le aguarda en Granada. A éste, sin embargo, le habían añadido un turbo. Fernando estaba muy celoso — ¿quizá ya tienes un proyecto para cuando llegues a casa, Fernando…?
Afortunadamente, ayer por la tarde no hubo accidentes en el circuito, y el momento de salir al infierno verde no tardó en llegar. Cuando las puertas cerraron y los turistas salieron de la pista, fue el turno de Fernando y Vanessa, el CR-Z y 23 km repletos de adrenalina conduciendo a toda velocidad. Llegó el momento de poner a trabajar los verdes músculos del CR-Z y averiguar hasta dónde llega su motor.
Teniendo en cuenta que era la primera vez que tanto Fernando como Vanessa conducían en Nurburgring, nos quedamos totalmente pasmados. Ambos lograron hacer vueltas por debajo de los 12 minutos, y rodaban por el circuito como auténticos profesionales. Entre aplausos, ánimos y lágrimas de alegría no podíamos estar más orgullosos de nuestras dos últimas superestrellas. Qué manera más increíble de terminar el rodaje de Live Every Litre; ¡esa noche todos nos habíamos merecido un par de copas!…+> LP

Que ilusion me ha hecho leer el relato!!
Muchas gracias laura, me ha gustado muuucho :D
Comentario por Sumukito — Junio 20, 2010 @ 22:56