Ayer condujimos durante 758 km desde Pamiers a París, y llovió. No puedo decir nada más al respecto. Que salgan las chicas de revista al escenario. À demain…+>LP
¡No saltéis!
Mayo 27, 2010
Ayer, llamé a Timian (nuestro becario, si aún no lo conocéis) mientras íbamos de camino a Francia, hacia las 2 de la tarde, para ver cómo le iba en el aeropuerto. “Bien, gracias”, me dijo. Tan hablador como siempre. Teniendo en cuenta que ayer Timian tuvo como trabajo acompañar a tres bellezas estonias a un pueblecito remoto de los Pirineos, yo diría que se lo montaba muy bien. Cuando anoche volví a llamar para que me pusiera al día, su respuesta volvió a ser “muy bien, sí”. Esta mañana, mientras llevaba a Tahti, Lina y Kristi al Mas D’Azil, me contaron que se pasaron toda la tarde buscando una piscina. Se lo montaba muy bien, un tío que se pasa toda la tarde mirando a tres chicas estupendas haciendo batallas de agua.
Al acabar el instituto, las chicas decidieron celebrarlo asustándose – querían hacer góming. Cuando se tiraron una tras otra por el acantilado, nos asustaron de verdad. He de admirarlas – no se lo pensaron dos veces (y se tiraron de espaldas).
Creo que hoy estuvimos a punto de olvidarnos de todo y planificar nuestro primer verano en libertad. Ha de ser uno de los momentos más excitantes de la vida, y hoy nos lo pasamos muy bien pasando un poco de tiempo con estas chicas tan divertidas (y valientes).
¡Gerónimooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!
Hasta mañana…nos vamos a París con Agent Lynch +> SB
Flamenco Flashmob
Mayo 26, 2010
Acercándonos ya al final del viaje de Adelina, de ese encuentro con el más puro flamenco de Sevilla, llegamos a un día especial, porque esta jornada iba a ser el encuentro de Adelina con los clásicos del flamenco y, además, lugar de fiesta en la calle gracias al Flamenco Flashmob convocado en Facebook.
Llegamos el día anterior a Sevilla con “mussha caló”, pero bien soportada por el ambiente y la brisa del río, además de aderezada con la mejor sangría, y pronto íbamos a vivir una experiencia inolvidable en esta maravillosa ciudad, en la que es imposible no sentirse bienvenido. Mientras Adelina empezaba a hacer realidad su sueño flamenco, el resto del equipo preparaba el material y localizaciones, porque por la tarde viviríamos una experiencia 2.0, un flashmob convocado en Facebook. Era una propuesta arriesgada, porque nunca se sabe la respuesta de la gente, pero la ilusión merecía la pena.
El día empezó curioso, y es que había que pasar por el taller. Fuimos varios a llevar la moto del equipo a pasar la revisión, y es que en pocos días ya nos habíamos saltado 2 revisiones. No os cuento las caras del equipo de Honda Sevilla cuando aparecimos con el CRZ, un coche que ni los de la casa habían tenido – hasta ese momento – ocasión de ver en directo. Por supuesto, les encantó.
A eso de las 8 de la tarde (con mucho calor aún), junto a la Giralda, empezaron a sonar acordes flamencos, y gente que allí estaba, unos convocados y otros no, se animaron a bailar en el sitio más indicado para ello. Hasta yo pensaba haberme animado a bailar, pero viendo el arte desplegado por los allí presentes no pude menos que ser humilde y gozar del arte de los demás, eso si, tratando de plasmar lo que allí se mostró, con fotos, y también algunas notas para el blog. No hubo mucha gente, pero los 4 o 5 minutos de flamenco espontáneo fueron una gozada, a la que se sumaron, con sus palmas, con sus risas o con simplemente su sorpresa, todos los que por allí pasaban, siendo conscientes de que en ningún otro lugar del mundo uno puede ver bailar flamenco en la calle y que se sienta natural, que lo pida el cuerpo, y así fue.
Luego, claro, el calorcito pedía sangría, y a eso fuimos, con el aliciente adicional de que era el cumpleaños de Rob. Esta fue una ocasión más para comprobar que hace falta poco para unir a buena gente: una hermosa ciudad, un viaje inolvidable, una terracita, incluso un bonito coche. Pasamos una tarde-noche inolvidable, llena de convivencia, cariño, incluso confesiones, que terminó “un poquito tarde” disfrutando de la noche sevillana, como no podía ser de otro modo. Luego, he pensado sobre las vivencias de este día tan especial, y tenía dos recuerdos principales: como un viaje puede unir a gente tan distinta y, por otra parte, que España es quizás uno de los mejores sitios del mundo para vivir. No es que no lo supiera, pero cuando te reunes con gente de muchos países, y ves lo relajados y a gusto que están, te das cuenta de que hay pocos sitios en el mundo que ofrezcan ese entorno tan amigable ¿no te parece?. Más si tienes enfrente una sangría fresquita ….
Nunca se alegra uno de abandonar Portugal pero había razones poderosas para hacerlo, a pesar de que también ha sido un día triste. Y es que en Portugal no solo dejábamos recuerdos del concierto de Metallica sino que también dejábamos atrás a Thomas, Erik y Louis, tras cumplir su viaje y concierto soñado.
No obstante, el día empezó mucho más tranquilo, y tarde, que los anteriores, pues no había prisas para regresar a España, solo ganas e ilusión. Y es que este día es cuando Adelina comienza su aventura flamenca, su encuentro con las más puras raíces del baile español por antonomasia, y de la mano de grandes maestros. ¿Algo más?, ah si, además en Sevilla, donde residen los grades de este arte.
Tras un gran desayuno hemos partido Antonio, Nike, Adelina y yo mismo camino de España, pero con el aliciente de pasar por el Algarve, una zona privilegiada de Portugal, por su belleza, sus gentes y sus playas. A pesar del calor, fuerte aún en el mes de Mayo, el viaje ha sido muy tranquilo y nos ha servido para conocernos mucho más que en días anteriores. Hemos estado hablando de todas esas cosas que, habitualmente, solo cuentas a amigos de toda la vida, pero un “road trip” es lo que tiene, que compartes experiencias, que hay tiempo para congeniar, incluso intimar razonablemente.
Gracias a ello hemos podido aprender mucho de la multiculturalidad que aglutinábamos, pues había en muy poco espacio lo mejor del calor portugués (Antonio), una gran muestra de la belleza de Grecia, representada por Nike (por cierto, nombre de diosa, por si no lo sabías), de la mejor mezcla de nacionalidades, acuñada en la española de corazón, británica de pasaporte y ciudadana del mundo que atiende por Adelina. Claro, también ha habido muestras de lo nuestro, de lo español, que he tratado de representar lo mejor posible a pesar del constipado que he sufrido todo el día – que achaco a los cambios de tiempo de estos días atrás.
Todos juntos hemos aprendido que hay más cosas que nos unen que las que nos separan, que somos mucho más parecidos de lo esperado, quizás por el carácter mediterráneo de todos nosotros. En cualquier caso ha sido un viaje bonito, casi tierno, en el que ha habido momentos para la risa y también para la añoranza. Los viajes tienen, afortunadamente, estos momentos casi mágicos, que forjan amistades de las que no se olvidan fácilmente.
Casi al final de la jornada paramos a comer en un pueblo maravilloso, descubrimiento para todos (incluso Antonio): Tavira, un pueblo marinero, junto al mar, donde hemos tenido un momento de relax como pocos estos días. Allí, en la ensoñación del reposo, pude captar a Adelina ¿quizás ya pensando en sus clases de flamenco?. En cualquier caso ya quedaba poco.
Como ya he dicho, quedaba poco para llegar a Sevilla, pero ahí no terminaban las sorpresas porque al llegar parecía que nos esperaba una multitud. Y no, resulta que el hotel está justo al lado del estadio Sanchez Pijuán, y casualmente ayer el Sevilla F.C. ganó la Copa del Rey, de ahí la algarabía, pues justo cuando llegábamos aparecían los futbolistas en el autobús oficial, recibidos en olor de multitudes, y nosotros tan contentos, recibiendo los halagos como si fueran para nosotros. ¡Ea, que también nos los merecemos!.
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Pero la noche no ha terminado ahí, y es que Sevilla es mucho Sevilla. Y no se podía terminar una noche de calor primaveral sin disfrutar con el resto del equipo de Live every litre de unas excelentes muestras de la gastronomía andaluza. Ya sabes, unas coquinas, “pescaíto” frito y, como no, presa ibérica. Doy fe que hemos dado buena cuenta de ello, aquí una muestra …
Y ahora, ya en el hotel, no hay mejor momento para rememorar estas experiencias, lo que un viaje en carretera tiene que ofrecer y, como no, lo que mañana nos espera, muchas horas de flamenco, en estado puro. Pero esa ya es otra historia … que también os contaré.
Hoy ha sido un día duro, no se puede negar. Tras la intensa tarde de ayer hoy tocaba viajar para cumplir el sueño de Thomas, ver a Metallica en concierto. Lo que pasa es que estábamos en Madrid y había que ir hasta Lisboa, un largo viaje que empezó a las 6:00 AM, con el equipo reponiendo fuerzas y preparando el equipo para el viaje …
Incluso hubo que “tunear” algún coche que no cumplía con las “estrictas” reglas del viaje XD …
Pero bueno, todos desayunados y con más sueño que energía nos pusimos en marca en un día que ya aventuraba que iba a ser caluroso. Y vale que a España es lo que se viene a buscar pero es que hoy hemos estado por encima de los 30ºC todo el día, y tras muchos kilómetros – bien aprovechados como siempre – eso pesa. No obstante había un elemento que nos iba a dar valor y fuerza extraordinaria, y es que Louis, el irlandés de oro, había traído camisetas de Metallica para todos, si, para todos. Así que teníamos un aliciente más que nos imbuía de ganas: ¡Rock’n Roll!.
De verdad que hoy ha sido un día de los que unen. Y es que los kilómetros han ido pasando de Madrid a Badajoz y luego a Lisboa, escuchando la mejor música de cada un@, compartiendo vivencias y alguna confidencia. Además, ¡que nos hemos hecho la foto de grupo!, de la que aquí tienes un avance …
¿A que está guapa la tripulación de Live every litre todos de fans de Metallica?
Lo mejor del día está por llegar pero la comida, aunque no fantástica, ha sido típica de Portugal, con ese bacalao que aquí tan bien saben hacer en cualquier parte, algo que, unido a la amabilidad de la gente, hace de este país una experiencia inolvidable cualquier visita. En mi caso es la primera vez que vengo, y mira que he estado cerca veces, pero lo recomiendo a todo el mundo. Es un país precioso, lleno de historia y buena gente.
Todo esto y mucho más hemos ido viendo durante el viaje, y aquí tienes unas cuantas muestras del convoy y alguna foto cachonda de Thomas y Erick, que se lo han pasado genial oyendo todo el día Metallica en el Honda CRZ
Y de momento nada más, lo mejor está por venir. Ya estamos en Lisboa y un pajarito (bueno no, una foto) me ha dicho que Thomas y sus colegas Louis y Erick están a punto de cumplir su sueño, como el mismo comenta en su Twitpic
Luego os cuento que ha pasado el resto de la noche
Cuando los dioses se ponen de acuerdo y los astros están de nuestra parte no hay nada que detenga el destino, y Thomas y los afortunados Louis y Erik al final tenían que conseguir estar en el backstage de Metallica, pero no solo eso sino que estuvieron con la banda y hasta les firmaron el disco para que el día no se les olvide nunca. No obstante, nunca se les olvidará.
Durante toda la noche, más de 2 horas del más puro Speed Metal, estuve viendo como los 3 chicos, en primerísima fila, gritaban, cantaban, acompañaban a la banda como un miembro más, pero no solo ellos. Y es que el concierto de anoche el en Pabellón Atlántico de Lisboa puede que sea una de las mejores galas de Metallica en años. He asistido a muchos conciertos, pero nunca vi un pabellón tan completo en el que desde el primero hasta el último de los asistentes saltara y cantara cada canción, al unísono. La catarsis fue completa.
Desde los primeros acordes se veía que la noche iba a ser especial pues el público no se limitaba a hacer de coro al grupo sino que hasta tarareaban los riffs y acordes de los guitarristas, hasta los “taps” del bajista. Me recordaba esos míticos conciertos de Pat Metheny en los que el público cantaba los solos de guitarra del virtuoso del Jazz, pero adaptado al Metal Rock. Y ¿que decir del concierto en sí, de la actuación de Metallica?. Tengo que reconocer que soy apasionado de los riffs de Kirk Hammet, y no tanto de los temas del grupo, aún reconociendo que algunos de los acordes de temas suyos de hace ya 10 años fueron de los primeros que acuñé en mi guitarra eléctrica. Sin embargo un concierto de Speed Metal, como el de anoche no es una experiencia musical, es una experiencia vital, de pura entrega, algo corporal y rítmico.
Si vas a un concierto de este tipo, o conoces las canciones o no vas casi a escuchar a los músicos, es tal la entrega del público que solo oyes sus cánticos y el machacón ritmo de doble bombo del batería (extenuante, dicho sea de paso). El espectáculo no se constriñe al escenario, sino que se extiende por todo el local, donde los fans gritan, saltan, convulsionan al ritmo básico, casi antropológico marcado por el bajista y el batería. Te parecerá mentira pero ante el alarde de tecnología pirotécnica y pericia técnica de los instrumentistas, lo que prima – o resaltó esta noche – fue el ritual casi antropológico de los seguidores alrededor de la hoguera de watios de sonido. Es como si el machacón y frenético ritmo transportara a la masa a sus más básicos instintos y raíces. Ya digo que la experiencia fue realmente interesante, casi digna de estudio.
Pero ¿disfrutamos?. ¡Te aseguro que si!, ha sido tal la entrega que se contagiaba, a los pocos segundos te encontrabas saltando, gritando, siendo uno más del latido general del Pabellón Atlántico de Lisboa que, anoche, latía como un solo corazón. De hecho aún lo siento latir, haciendo ritmo con el zumbido de mis oídos.
¿Quieres más?, pues el día 20 del viaje tenemos cambio racial, de los ritmos más prehistóricos al flamenco. ¡Prepárate, el viaje no ha hecho más que empezar!
YO ♥ BCN
Mayo 25, 2010

Ayer fue otro gran día en nuestro viaje Live Every Litre. SoulVision, Tom y Lisa, son el tipo de gente que nos gusta – dispuestos a todo, pero muy tranquilos, y siempre con una gran sonrisa en la cara – y han aportado una gran energía al equipo. Cuando tengamos que despedirnos de ellos más tarde todos estaremos tristes de verdad de verlos partir.
Una vez más sacaron el equipo de la bolsa y anoche se pusieron a pinchar en Playa Bogatell, en Barcelona, para entretener un público considerable durante un par de horas. Si no habéis estado nunca en Barcelona, id. Esta ciudad es fantástica. Con tantas cosas hermosas y para jóvenes, habíamos de estar al sol en la playa. Con el CR-Z aparcado delante (y algunos vales para bebidas) estábamos captando la atención de un montón de transeúntes. Creo que entre Giles, Fey y yo logramos vender una docena (de coches, no de bebidas) antes de que llegara la policía y amablemente nos sugiriera que lo retiráramos del paseo (la policía apareciendo en actos de Live Every Litre está empezando a ser una característica general estos días, ¡¡pero tenemos la suerte de tener chicas guapas en el grupo para mantener las cosas en orden!!:-)
El día acabó con una paella y bebidas en la playa. Dejaremos Barcelona con unos recuerdos muy gratos. Pero hemos de seguir adelante – mañana veremos quién de nosotros se atreve a tirarse de cabeza en una cueva con nuestro trío estonio. ¡A saltar!…+>LP
Platos, tex-mex y ruedas de acero
Mayo 24, 2010



El domingo por la mañana nuestro convoy se dividió por completo por primera vez en tres semanas.
Cinco miembros del equipo volaron hasta Barcelona para iniciar las preparaciones para la sesión DJ de SoulVision, ultimar los locales y las horas. Ya teníamos lista una disco fantástica, Oshum, pero queríamos que fuera una sorpresa para nuestros maravillosos DJ, con una segunda aparición en otra disco — Roxy Blue. Cuando pusieron James Brown para comenzar la sesión de la noche, la gente enloqueció. Estas dos super discos, las mejores de la noche barcelonesa, estaban a rebosar, y Lisa y Tom estaban dando al público justo lo que querían. Hasta Claudio se soltó los pelos y se marcó unos pasos en la pista.
El resto del equipo se había quedado en Sevilla con la ruta bien planeada: primero a Valencia y de allí a Barcelona para unirse al resto del grupo. Solo que cuando nos preparábamos para partir no encontramos las llaves del CR-V. Vaciamos las maletas en el parking del hotel, hicimos llamadas desesperadas a todo el equipo, era obvio que las llaves no aparecían por ningún sitio. Nos pusimos a hablar por teléfono con el equipo que estaba en Barcelona, esperando que las hubiesen dejado en recepción para que fuéramos a recogerlas, o tal vez en una de sus habitaciones, pero no… se pusieron a vaciar maletas y descubrieron que las llaves habían recorrido 1100 km por la costa de España, y ahora estaban en Barcelona — mientras que el coche se había quedado en Sevilla. Todo un clásico.
El culpable levantó la mano —sabiendo que iba a ser objeto de mofas y burlas durante días y días— y voló hasta Sevilla para recoger el vehículo. La misión consistía ahora en volver a Barcelona a tiempo para ver la segunda actuación de SoulVision, pero a la 01:00 de la noche no podíamos más y nos quedamos a dormir en Valencia con los otros, totalmente reventados.
Ahora ya estamos todos juntos; Barcelona es maravillosa, y estamos listos para ver en acción a SoulVision y tomar unos cócteles en la playa. ¡Qué vida!…+> LP
Del altar del rock a la cuna del flamenco
Mayo 23, 2010

¡Dios mío, qué sexy que es el flamenco!
El jueves llegamos a Sevilla reventados, mugrientos y cansados de conciertos. Tres días más tarde la dejábamos apasionados. La ciudad es hermosa (justo lo que necesitábamos), pero lo más importante es que ha sido el escenario perfecto para la historia de Adelina.
La pasión de Adelina por el flamenco es contagiosa. Sabía que me iba a encantar ver a alguien aprender a bailar; es lo que a mi me gusta. Pero tras tres días de clases, música y espectáculos en directo, hasta los chicos se han puesto a taconear y a dar vueltas como los bailaores del lugar.
Mi única experiencia previa en flamenco había sido ver a niñas en trajes de lunares tocando las castañuelas, pero el flamenco de verdad es una seducción sin adulterar. Así que, cuando el principal bailaor del espectáculo de anoche invitó a Adelina a que subiera al escenario, me dejé llevar por el pánico – ¿cómo iba a subirse al escenario ante cientos de espectadores y ponerse a mover las muñecas en su dirección? Pues lo hizo. Y fue increíble. Taconeó y dio vueltas y arrugó el entrecejo como las mejores bailaoras. Verla subida ahí arriba dándolo todo fue fantástico, a saber que sensación tendría ella.
¿Los titulares?
El Museo de Baile Flamenco
Miguel
El espectáculo de anoche
Los clásicos sastres flamencos
Miguel
Oh y Soul Vision llegaron justo a tiempo para ver su espectáculo, que fue fantástico — ¡no era su tipo de música, pero parecían divertirse!
Y ahora a Valencia, para más canciones y, esperemos, algo de neón. +> SB
Mayo 22
Mayo 22, 2010
Si comparamos las ajetreadas calles de Londres con las callejuelas del norte de Italia, el río Támesis con el lago Garda, no hace falta ser muy lista para notar la enorme diferencia entre ambos. Una manera especial de vivir esta diferencia es coger un avión y estar en los dos lugares en apenas un par de horas. Estar en unos sitios tan diversos en tan poco tiempo de diferencia resulta algo confuso. Y así es como me sentí cuando tuve que dejar al equipo a orillas del soleado lago Garda y poner rumbo al norte, hacia la nublada Inglaterra. Pero aún me resultó más confuso un viernes por la mañana camino del trabajo. En el periódico que leía uno de los viajeros de metro que compartían vagón conmigo pude ver impreso lo que había experimentado el día antes. El magnífico paisaje del lago Garda rodeado por majestuosas montañas y un castillo hinchable rojo y amarillo flotando en medio del lago – nuestro castillo hinchable. Mientras estaba en el lago subida al barco, creía que estaba viendo a tres chicos inmaduros pero muy divertidos con una tendencia a reventar regatas internacionales vestidos con trajes acuáticos y subidos a un castillo hinchable flotante. Pero al ver esta foto en un periódico en Londres, me di cuenta de que tenía que ser algo especial.
Pero toda la semana fue muy interesante — no solo la aventura del lago. Primero fue el intento de Seb de conseguir hacer un hoyo en un solo golpe. Eso no consistió sólo en ver cómo jugaba al golf. Resulta que todas las bolas tenían que volver al punto de partida, así que nos pasamos la mayor parte del tiempo por los lados del green recogiendo cientos de esas pequeñas “balas” redondas que Seb se empeñaba en dispararnos. Sobre todo cuando empezó a oscurecer, esto se convirtió en una actividad bastante peligrosa, pues no podíamos adivinar dónde iban a caer las bolas, o si nos iban a dar de lleno. Pero aguantamos y seguimos con nuestro trabajo diciéndonos “a agacharse, refugiarse y salir del green lo antes posible”, táctica que nos libró de ser alcanzadas por la artillería de Seb. El día siguiente parecía que sólo iba a consistir en conducir. Kilómetro tras kilómetro, subimos los Alpes en convoy, parando de vez en cuando para filmar (no siempre rápidamente), y los bajamos en dirección a Italia. Giles resultó tener música muy variada en su iPod, así que escuchando buena música recorrimos algunos de los rincones más hermosos de Europa.
Tras una breve noche en Bérgamo, nos encontramos camino del lago Garda. Algunas horas, y muchos platos de deliciosa pasta, más tarde presenciamos cómo el castillo hinchable se llenó de vida. Se podía ver la alegría de todo el equipo cuando botaron el castillo hinchable — y empezó a flotar.
Luego pasamos un par de horas muy divertidas viendo a los chicos saltar en el castillo, navegar y nadar hasta la orilla opuesta. Al final, incluso nos las apañamos para volver a meter el castillo dentro de uno de los coches, que fue tan gracioso como la misma travesía por el lago.
Al cabo de lo que me pareció tan sólo un momento ya me encontraba en la mesa de mi oficina en Londres, mirando el periódico y con una gran sonrisa en la cara. El sueño de los chicos se había hecho realidad. Supongo que estarán de vuelta en el Reino Unido y que estarán disfrutando de la fama de ser los primeros en haber cruzado el lago Garda en un castillo hinchable rojo y amarillo. Pero yo, dentro de poco voy a coger el avión y volver a vivir algunas otras historias locas. ¿Qué más se puede soñar? +>TH
Lo demás no importa…
Mayo 21, 2010


Metallica es una religión y nos hemos convertido.
Cuando llegamos a Lisboa, Tom, Louis y Erik fueron llevados rápidamente a conocer a los miembros de Metallica: Lars Ulrich, Kirk Hammett, James Hetfield y Robert Trujillo. Mientras los chicos estaban con estos legendarios dioses del rock, el resto de nosotros estábamos tramando cómo conseguir que todo el equipo pudiera entrar al concierto de esa noche. Sarah y yo partimos con la misión de conseguir entradas. Por suerte, aún llevábamos puestas las camisetas de la gira de Metallica que Louis fue tan amable de dejarnos durante el desayuno para que consiguiéramos el necesario look de chicas roqueras, lo que funcionó a nuestro favor, pues logramos 11 entradas para nuestra primera noche de marcha todo el equipo junto.
A pesar de ser unas novatas totales en materia de heavy, Tom y los chicos nos tomaron bajo su tutela y nos ensañaron a hacerlo como es debido. Teniendo en cuenta que ésta fue probablemente la última vez que veremos a Metallica en Lisboa – decidimos meternos delante y hacer un poco de “mosh”. Aunque no teníamos las habilidades de Tom, Louis y Erik, estábamos delante del todo, a menos de 10 metros de Lars, James, Kirk y Robert, con tan solo una fila de fans más duros (y algunos seguratas acojonantes) separándonos del grupo.
Tras dos horas y media de “moshing”, nuestros cuerpos empezaron a notarlo, pero fue totalmente fantástico. Valió la pena que nos pisaran los dedos de los pies, el pitido de los oídos después del concierto y estar empapadas en el sudor de cientos de fans de Matallica medio desnudos.
Si no habéis ido nunca a un concierto de Metallica – ¡ID! Es una experiencia que no olvidaréis…+> LP














